Propuesta para Centro de Mayores cerca del Parque Miraflores (Sevilla)

La propuesta proyectual se basa en la voluntad de crear un organismo que se alimente de la vida del parque y también de la ciu­dad, y cuya forma y distribución de usos se generen de ese encuentro.

El complejo proyectado por un lado mantiene el contac­to con la ciudad asomándose a ella con los espacios más pú­blicos: una serie de plazas bajan ligeramente hasta las zonas comunes de equipamiento, y funcionan como espacio de acceso y núcleo el de la vida más pública.

Por el otro lado el equipamiento se abre y se asoma hacia el parque conlindante: una serie de espacios libres y diferentes zonas verdes se fusionan con los espacios abiertos de recreo y paseo del parque Miraflores. Aquí en planta baja se sitúan las zonas de rehabilitación, que pueden disfrutar del contacto con el equipamiento instalado como gimnasio al aire libre, las fuentes, los espa­cios de ocio del jardín. A esta zona se asoman también muchas de las viviendas, a las cuales se accede desde una pasarela que recorre la fachada hacia el parque ocasionando itinerarios: espacios para recorrer, descansar, contemplar. Por último, el conjunto construido abraza en el medio una plaza interior que deriva del encuentro de los dos cuerpos que lo componen. Se trata de un espacio libre más recogido, que conecta los núcleos de ac­ceso a las viviendas y el comedor que se sitúa en el centro, cuyas fachadas se dejan acristaladas para subrayar la continuidad en este encuentro. Esta plaza tiene un carácter más introvertido, en la bú­squeda de un espacio más privado para este hábitat comunitario.

La voluntad de generar un hábitat agradable para personas mayo­res se refleja en el intento de crear una realidad común, donde se genere una vida vecinal activa en los espacios de relación proyecta­dos y donde se aseguren los recursos para las exigencias básicas de la tercera edad mediante los espacios dotacionales previstos.

Autores del proyecto:
  • Arquitectos: Angela Saponara, Chiara Patuzzi.

El valor del poder relacionarse en espacios inter-conectados

“Siendo estudiante, descubrí que una casa no existe de forma aislada: que no termina en los límites de la planta baja sino se prolonga también hacía el jardín, hacia la calle, y también en la casa de enfrente.

La casa de enfrente, a su vez, se prolonga en la que se halla enfrente a ella, y así sucesivamente.

Imaginar una casa es imaginar un mundo entero.”

(Yona Friedman, “Pro Domo”, 2006).

 

El recorrido lento como generador de recuerdos

“Hay un vínculo secreto entre la lentitud y la memoria, ente la velocidad y el olvido. Evoquemos una situación de lo más trivial: un hombre camina por la calle. De pronto, quiere recordar algo, pero el recuerdo se le escapa. En ese momento, mecánicamente, afloja el paso. Por el contrario, alguien que intenta olvidar un incidente penoso que acaba de ocurrirle acelera el paso sin darse cuenta, como si quisiera alejarse rápido de lo que, en el tiempo, se encuentra aún demasiado cercano a él.

En la matemática existencial, esta experiencia adquiere la forma de dos ecuaciones elementales: el grado de lentitud es directamente proporcional a la intensidad de la memoria; el grado de velocidad es directamente proporcional a la intensidad del olvido.”

(Milan Kundera. La lentitud, 1988).