Propuesta para Centro de Convivencia en los Corralones de Calle Castellar (Sevilla)

El enclave de la intervención propuesta es el de los Corralones de la calle Castellar, en el corazón del centro histórico de Sevilla. La centralidad y accesibilidad del lugar ayudan a potenciar la revalorización de lo que ya es un lugar para la sociabilidad y la participación. La relevancia de la trama histórica, de los espacios públicos cercanos, de las calles colindantes donde se desarrollan practicas cotidianas de intercambio, sociabilidad entre vecinos, jóvenes, artesanos, comerciantes, caracterizan un entorno peculiar, vivo, activo, recorrido, animado, disfrutado.

“Junto a los espacios singulares de sociabilidad o de representación política, los tejidos históricos se caracterizan por una amplia red de intersticios, que si bien no polarizan las funciones recreativas y medioambientales de los grandes espacios municipales, si son imprescindibles por sus funciones de organización y articulación urbanística, por su papel ecológico y por la sociabilidad que animan y soportan.”

(Antonio García García. Utopía y realidad en el microcosmos de los espacios públicos de los conjuntos históricos, extraído de PH cuadernos 22, 2008).

Por otro lado, la preexistencia con la que nos encontramos es un corral histórico, que se puede entender como un caleidoscopio, en el que se manifiestan diferentes usos del espacio propiciados por una cultura, una tradición o unas relaciones sociales que en dicho espacio son posibles. En los Corralones de Calle Castellar se ha ido generando una comunidad activa, la vida en el Corralón arranca con los artesanos, sigue con las clases y acaba con los ensayos en los locales y los conciertos. Este lugar es un foco vivo, donde se percibe un sentimiento de unidad basado en intereses comunes y estimulado por las diferentes actividades continuas.

Pero creemos que no llega a ser solidario con la comunidad del barrio, fuera de sus puertas, ya que el carácter público no se ha fundido con el interior del corral. El corral debería hacerse público y asumir el carácter de calle para albergar sus prácticas sociales.

Entendemos este Centro de Convivencia como un espacio heterogéneo, un ambiente urbano solidario donde es importante generar y fomentar relaciones entre usuarios de todas las edades. Entre las aulas que ofrecerán el lugar oportuno para talleres, cursos, actividades, actuaciones musicales, el espacio in-between quiere llenarse de significado para adquirir un carácter más público, colectivo, en el que se van generando plazas de diferente tipo y dimensiones (más abiertas o más reservadas, más duras o más ajardinadas, más libres o más equipadas), y recorridos cubiertos y descubiertos que determinan diferentes percepciones del andar para que toda la parcela se recorra desde diferentes perspectivas y diferentes niveles. Se intenta llenar de significado el entorno completo, para que este espacio público manipulado, intervenido y equipado se convierta en un hábitat, basado en “espacios del estar” y “espacios del andar”, donde la gente pueda establecer relaciones dinámicas entre sí y con el medio, y utilizar las diferentes posibilidades de la arquitectura.

 

Autores del proyecto:
  • Arquitectos: Angela Saponara, Chiara Patuzzi.